Los pimientos asados al horno, son un clásico infalible y versátil en la cocina. No todos los pimientos son aptos para asar, por ejemplo los italianos van bien para freír, o para comer en vinagreta crudos, pero al ser poco carnosos no resulta bien a la hora de asarlos.


Pimientos asados al horno


Ingredientes

Pimientos rojos carnosos

aceite de oliva virgen extra

sal

 


Preparación

Horno precalentado a 200º.

Lavamos y secamos bien los pimientos. Los untamos bien con aceite de oliva virgen extra, podemos hacerlo con la ayuda de un pincel o con las manos,  salamos y los depositamos en una bandeja apta para el horno.

Horneamos durante 60 minutos a 180º, que estén en el centro del horno,  a los 30 minutos  les daremos una vuelta.

Una vez horneados para que sea más fácil pelarlos, es mejor dejar que suden, para ello los taparemos, podemos hacerlo introduciendo los pimientos en una bolsa apta para alimentos, o tapando la bandeja con papel de aluminio, Yo los pongo en un tupper de cristal con tapa hermética. No tirar el jugo que ha soltado durante la cocción.

Una vez fríos retiramos la carne del tallo, los pelamos,  ya veréis que sale muy fácil, retiramos las pepitas y hacemos tiras con los dedos.

Si vamos a consumirlos inmediatamente los aliñamos con aceite de oliva virgen extra y sal. O como tengamos previsto emplearlos.

Si de lo contrario los vamos a guardar en el frigorífico,  depositamos las tiras ya una vez limpias en un recipiente de cristal hermético junto con el líquido de la cocción y cubrimos con una capa de aceite de oliva virgen extra, de esta forma nos aguantara muchos días en el frigorífico.