Tres ingredientes que me chiflan, calabaza, boniatos y calçots. Una crema con mucho sabor y reconfortante para los días fríos de invierno.


Ingredientes
para 4 personas
1 calabaza butternut
10 calçots
1 boniato
sal aceite de oliva virgen extra
pimienta
250/300 gr de caldo Aneto
2 cucharadas de queso mascarpone
Nota: La cantidad de caldo variará en función de lo espesa que os guste la crema. Yo siempre reservo un poco de caldo hasta comprobar su textura.
Preparación
Precalentamos el horno a 200º.
Lavamos bien la calabaza, secamos, cortamos los extremos, retiramos la semillas con la ayuda de una cuchara y la troceamos en 4 trozos.
Colocamos la calabaza en una bandeja apta para horno.
Cortamos la parte verde los calçots y la raíz, retiramos la primera capa. Reservamos.
Lavamos, secamos el boniato y lo envolvemos en papel de aluminio, depositamos en la bandeja junto la calabaza.
Regamos con un hilo de aceite y salpimentamos, cocemos en el horno durante 50 minutos o hasta que esté tierna y caramelizada, dependerá del tamaño de la calabaza.30 minutos antes de terminar la cocción añadimos los calçots que teníamos reservados.

Pelamos el boniato, lo introducimos en el vaso de la batidora junto con los calçots y la calabaza, yo la pongo la piel ya quede muy tierna y caramelizada, añadimos un poco de caldo y trituramos hasta conseguir un puré.Acabamos de añadir el caldo y el mascarpone y volvemos a triturar.

Servimos caliente regada con hilo de aceite de oliva virgen extra.