Hoy os traigo unas minis pizzas de calabaza, que podéis preparar con la masa de pizza que más os guste.
Y para acompañarlas he elegido esta cerveza artesanal elaborada con trigo sarraceno de la casa Keks, que recibimos de la mano de Pep Nogué,  en el último encuentro que tuvo lugar el pasado 26 de octubre en Barcelona.

Pizza de calabaza y cebolla

Ingredientes
para 4 minis pizzas 
500 gr de calabaza
1 cebolla grande cortada en rodajas
2 dientes de ajo
2 bolas  de mozarrella cortada en rodajas
4 cucharadas de queso parmesano recién rallado
un puñado de hojas de albahaca, puede ser salvia
sal
pimienta
aceite de oliva virgen extra


Preparación
Precalentamos el horno a 220º.
Preparamos la masa de pizza.
Cortamos la calabaza y retiramos las semillas, troceamos a cuadrados de 2’5 cm aproximadamente, los ponemos en una fuente apta para el horno, añadimos la cebolla cortada en rodajas, los dientes de ajo, las hojas de albahaca (reservamos algunas para decorar), salpimentamos y rociamos con un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
Horneamos durante 25 minutos a 220º o hasta que la calabaza este tierna y caramelizada.
Una vez reposada la masa, dividimos la masa en 4 raciones individuales y estiramos bien finas. Cubrimos la base con rodajas de mozzarella, repartimos la calabaza y la cebolla  asadas y espolvoreamos con parmesano rallado.
Horneamos el tiempo que necesite la masa, entre 10 o 15 minutos y el queso esté burbujeante y dorado.

Pizza de calabaza y cebolla con albahaca

 

Servimos inmediatamente con unas hojas de albahaca fresca.Esta receta es del libro “200 recetas vegetarianas”.