Pico de gallo es una salsa muy típica mexicana que se prepara con tomates, cebolla, cilantro, chiles y lima. Se consume, para lo que en México llaman la “botana”, el aperitivo previo a la comida. Se suele poner en el centro de la mesa para picar con nachos, para acompañar el guacamole u otros platos.
Mi versión es sin chile, para que podamos comer toda la familia, para los que os guste el picante, ya sabéis debéis añadir 1 chile rojo o verde…
Ingredientes 
para 4 personas
 
para las quesadillas
8 tortillas de maíz
150 gr de mozzarella rallada
4 lonchas de queso cheddar
4 lonchas grandes de jamón york finas
para el pico gallo
1 cebolla
3 tomates
1 chile verde (opcional)
1 lima
unas ramitas de cilantro
sal
Preparación
Empezaremos por el pico gallo.
Lavamos los tomates, secamos y los cortamos a dados pequeños.
Pelamos la cebolla y la picamos a dados pequeños.
Lavar y secar cuidadosamente el cilantro y picar finamente. Hacer lo mismo con el chile si lo utilizáis.
Mezclar los ingredientes en un bol, salpimentar y rociar con zumo de lima.
Para las quesadillas
Disponer 4 tortillas sobre una superficie de trabajo y colocar en el centro la loncha de jamón encima pondremos la loncha de cheddar, espolvoreamos con la mozzarella rallada y cubrimos con otra tortilla. Presionar ligeramente los bordes para que queden bien sellados.
Untar ligeramente con aceite una sartén  y dorar las quesadillas durante 2 minutos por cada lado, hasta que estén doraditas, el queso ha de quedar fundido.
Cortar las quesadillas en 4 partes iguales, servirlas acompañadas del pico gallo.
Receta de la revista Lecturas, Cocina de Primavera.