Hace poco descubrí un blog, por curiosidad, no recuerdo ni como llegue a él, pero desde que lo encontré, estoy enamorada de sus recetas, de sus fotos, de su historias, de su ciudad, que he tenido la suerte de conocer y hasta de algún rincón de su casa, os hablo de Delicious Stories y detrás del blog se encuentra Elena, una cubana-rusa que vive en los países nórdicos.

Yo cuando veo queso de cabra, ya de entrada lo quiero probar, en casa gratinado y en ensalada nos encanta… así que cuando vi los dos ingredientes de esta receta no lo dude… queso de cabra y cebolla caramelizada.

 

Ingredientes
para 4 tartaletas
300 gr de masa quebrada
1 cucharada de aceite de oliva virgen
15 gr de mantequilla sin sal
4 cebollas medianas
1 cuchara
2 ramitas de tomillo, reservar un poco para espolvorear
1 huevo
100 ml de nata líquida
4 rodajas de queso de rulo grande

Preparación
Precalentar el horno a 200º.
Estiramos la masa quebrada y cortamos 4 círculos un poco más grandes que los moldes que vayamos a utilizar.
Forramos los moldes, cubrimos con papel de hornear y ponemos en la base garbanzos secos para evitar que suba la masa. Horneamos durante 20 minutos. Cuando retiremos la masa, bajaremos el horno a 170º. Retiramos los garbanzos y el papel de hornear.
Mientras, en una sartén con tapa, ponemos la mantequilla y el aceite a calentar, añadimos la cebolla cortada a juliana fina y dejamos pochar a fuego bajo, hasta que quede transparente, añadimos el azúcar, la sal y el tomillo desmenuzado y dejamos 5 minutos que la cebolla caramelice.
Repartir la cebolla por la superficie de la masa quebrada, batir la nata y el huevo y repartir por encima de la cebolla, poner una rodaja de queso en cada tartaleta y llevaremos al horno, durante 20 o 30 minutos, hasta que la tarta haya cuajado. Yo tuve suficiente con 20 minutos.
Servir espolvoreada con el resto del tomillo.